La nueva guerra comercial entre EE. UU. y Canadá
La tensión entre Estados Unidos y Canadá ha alcanzado un nuevo nivel con la introducción de aranceles sobre el acero y el aluminio canadiense por parte de los Estados Unidos. El presidente Donald Trump había amenazado con duplicar las tarifas de metal planificadas al 50 por ciento en respuesta a la decisión de Ontario de imponer un recargo del 25 por ciento a las exportaciones de electricidad a los EE. UU.
La Casa Blanca el martes por la tarde reveló que los aranceles de acero y aluminio continuarían en el 25 por ciento en lugar del 50 por ciento después de que Ontario suspendiera su impuesto sobre electricidad para tres estados de los Estados Unidos. Hasta el momento, el gobierno federal ha tomado represalias a los deberes de base amplia con un 25 por ciento de contra-tarifas con bienes de los Estados Unidos por valor de $ 30 mil millones y dijo que estos permanecerán en su lugar hasta que se levanten todas las tarifas de Trump.
El portavoz de Mark Carney, el nuevo líder liberal y primer ministro entrante, calificó las últimas aranceles de Trump "un ataque contra trabajadores, familias y empresas canadienses". "Mi gobierno asegurará que nuestra respuesta tenga el máximo impacto en los Estados Unidos y un impacto mínimo aquí en Canadá, mientras que el apoyo a los trabajadores afectado", dijo el portavoz de Carney en un comunicado.
La historia continúa con la reacción de las provincias canadienses, que han presentado por separado sus propias medidas de represalia. Ontario introdujo un impuesto del 25 por ciento sobre toda electricidad exportada de la provincia a Michigan, Minnesota y Nueva York en respuesta a los aranceles estadounidenses sobre productos canadienses. Un día después, la provincia retrocedió y dijo que habría una reunión con funcionarios estadounidenses el 13 de marzo.
Mientras tanto, Trump ha amenazado con más rondas de aranceles en el sector automotriz de Canadá, los lácteos y la madera canadienses, además de los llamados aranceles recíprocos en todos los socios comerciales de Estados Unidos, incluido Canadá. Se espera que los aranceles de metal afecten a los trabajadores y las empresas en ambos lados de la frontera.
Conclusión
La tensión entre EE. UU. y Canadá ha alcanzado un nuevo nivel con la introducción de aranceles sobre el acero y el aluminio canadiense por parte de los Estados Unidos. La respuesta de Canadá ha sido firme, con el líder liberal Mark Carney calificando las últimas aranceles de Trump "un ataque contra trabajadores, familias y empresas canadienses". La historia continúa con la reacción de las provincias canadienses y la posibilidad de más rondas de aranceles en el sector automotriz, lácteos y madera canadienses.